sabanas deslizantes: varios modelos para facilitar la transferencia

Manta para mover enfermos

¿Qué es una manta para mover enfermos encamados?

Una manta para mover enfermos también conocida como sábana de movimiento está diseñada para ayudar a los cuidadores de personas con problemas de movilidad a que puedan hacer mejor las transferencias de cama a cama, cama a silla de ruedas, etc..

Beneficios de usar una manta para mover enfermos 

Reduce el esfuerzo del cuidador

Este tipo de mantas están diseñadas de manera que

  • Facilitan la transferencia dado que se deslizan fácilmente debajo del paciente.
  • Contribuyen a que el cuidador tenga que hacer un menor esfuerzo físico. Al tener asas y agarres el cuidador puede sujetar y aguantar al paciente con mayor comodidad y realizando un menor esfuerzo.

Previene lesiones y úlceras en el paciente 

Las mantas son una excelente herramienta de ayuda a la hora de prevenir caídas y lesiones tanto para el paciente como para el cuidador.

Por otro lado, ayudan a prevenir y evitar la aparición de úlceras en pacientes con movilidad limitada. Esto es así, porque son mantas hechas con materiales que reducen la fricción durante la transferencia del paciente y permiten distribuir el peso de manera más uniforme evitando puntos de presión.

Mejora de la comodidad del paciente

Las mantas para enfermos, además de facilitar la labor de los cuidadores están diseñadas para que el paciente tenga:

  • Un mejor soporte durante la transferencia de un lugar a otro
  • Una mayor movilización y que pueda cambiar de postura con mayor facilidad.

Tipos de mantas para transferencias de pacientes

Mantas deslizantes estándar

Las fundas o sábanas deslizantes están fabricadas con materiales como nylon, polyester etc., que facilitan que el paciente pueda deslizarse con mayor facilidad.

Mantas con asas para mayor comodidad

La mayoría de mantas para enfermos tienen asas de agarre en los extremos que facilitan que los cuidadores puedan coger mejor las mantas y hacer mejor la transferencia del paciente de un lugar a otro.

Mantas para uso bariátrico

Las mantas bariátricas son mantas especialmente pensadas para usar con pacientes bariátricos, esto es, pacientes con peso y tamaño superior a un paciente estándar. Son por tanto mantas de dimensiones mayores y de un material especialmente resistente para soportar el peso del paciente.

Mantas desechables para uso hospitalario 

Para uso hospitalario las mantas desechables son una opción especialmente útil dado que son mantas diseñadas para un solo uso. Están hechas con materiales desechables. A pesar de ello, proporcionan comodidad e higiene. En este sentido es importante señalar que, a pesar de ser desechables, son mantas suaves al tacto y que proporcionan una buena protección térmica al paciente.

¿Cómo elegir la manta adecuada?

Tamaño y dimensiones

Las mantas para enfermos suelen estar disponibles en varios tamaños para poder adaptarse a diferentes pacientes y ser compatibles con diferentes lugares de transferencia (silla de ruedas, camillas, etc..). A la hora de elegir una manta es importante seleccionar la manta adecuada para cada paciente en función del peso máximo que soportan. Por ejemplo

  • Mantas para adultos suelen tener dimensiones estándar de entre (127 x 203 cm) y (152 x 229 cm). Permiten cubrir a pacientes adultos.
  • Mantas pediátricas: Con unas dimensiones aproximadas de (102 x 152 cm) y (127 x 178 cm). Permiten cubrir a niños.
  • Mantas de cirugía: Suelen tener dimensiones más específicas e incluso en función del procedimiento y necesidades del paciente pueden encontrarse medidas específicas
  • Mantas emergencia: De dimensiones mayores para poder cubrir a pacientes de forma rápida en caso de emergencia.

Material y durabilidad 

Dependiendo del material con el que estén fabricadas, la durabilidad de las mantas será mayor. Generalmente las fabricadas con algodón, lana o materiales sintéticos suelen durar bastante tiempo.

La durabilidad también dependerá de cómo estén fabricadas. Es importante elegir mantas con costuras sólidas.

Para asegurar una mayor durabilidad de la manta es importante seguir las indicaciones del fabricante con relación a su lavado. Evita usar detergentes fuertes que puedan acelerar el proceso de desgaste del tejido.

Capacidad de carga

El peso que puede soportar la manta dependerá de varios factores como por ejemplo los materiales utilizados. No obstante, habitualmente están diseñadas para soportar el peso promedio de una persona sin romperse.

Facilidad de limpieza

Existen mantas que se pueden lavar a máquina y otro tipo de mantas que requieren limpieza en seco. Sigue atentamente las instrucciones del fabricante con respecto a la temperatura y detergentes a utilizar para un lavado correcto. En el mercado existen mantas con acabados especiales que ayudan a repeler manchas y olores.

Técnicas para mover pacientes con una manta

Transferencia de la cama a una silla o sillón

La “transferencia con manta” es una técnica que consiste en mover al paciente de la cama a la silla con la ayuda de la manta deslizante y resistente.

Tras preparar y colocar bien al paciente, se extiende la manta debajo del paciente cogiendo desde la espalada hasta las rodillas o pies aproximadamente. Tras un correcto posicionamiento del paciente y mediante un movimiento suave y coordinado del cuidador, la manta actúa como una superficie deslizante que ayuda en la transferencia al asiento.

Reposicionamiento en la propia cama

Una vez realizada la transferencia y tras haber comprobado que el paciente está cómodo, se retira suavemente la manta de debajo del paciente y se ajusta las almohadas o cojines para ofrecer el soporte y colocación adecuada al paciente.

Consejos de seguridad

  • Valora el estado del paciente y en qué grado va a poder participar en el proceso de transferencia.
  • Explícale paso a paso cómo se va a llevar a cabo la transferencia y cómo necesitas que colabore.
  • Asegúrate que el entorno está libre de obstáculos que puedan interferir en la transferencia.
  • Coloca correctamente la manta debajo del paciente y asegúrate de que toda el área de transferencia quede cubierta.
  • Mantén una postura correcta para la transferencia y utiliza tu cuerpo como soporte para el paciente.
  • Considera el utilizar ayudas como correas de sujeción o dispositivos de transferencia.
  • Practica: La práctica te dará la experiencia necesaria para hacer el proceso más seguro.

Cuidado y mantenimiento de las mantas 

Instrucciones de lavado

  • Comprueba y sigue las instrucciones del fabricante.
  • Cuando el lavado a máquina sea posible utiliza detergente y un clico suaves para evitar dañar la tela.
  • Siempre que sea posible, seca la manta al aire libre. Si tienes que usar secadora hazlo a baja temperatura.
  • Evita planchar la manta, podría dañar la tela.
  • Evita el uso de suavizantes que puedan dejar residuos en la manta que afecten a su capacidad deslizante
  • Revisa la manta antes del lavado por si existen zonas que requieran de una limpieza especial.

Almacenamiento adecuado

Cuando no las uses, después de limpias dóblalas correctamente (así evitarás que se formen arrugas) y elige un lugar seco y limpio donde guardarlas. Ten en cuenta que la luz solar directa puede dañar el tejido así que evita guardarlas en un sitio expuesto a la luz.

Signos de desgaste a tener en cuenta

Las mantas para enfermos deben estar en buenas condiciones para que puedan cumplir con el objetivo para el cual están diseñadas. Por ello, es importante comprobar en qué estado se encuentran y observar detalles que pueden darnos información sobre el desgaste de la manta. Algunos de los principales signos de desgaste que deben hacernos plantear el cambio de manta son

  • Agujeros o áreas desgastadas.
  • Desgarro de costuras.
  • Pérdida de volumen en casos en los que la manta está acolchada o tiene relleno.
  • Decoloración.
  • Olor que no marcha tras ser lavada. Esto se debe a la acumulación de bacterias, humedad etc.
  • Pérdida de la capacidad deslizante de la manta.
  • Deformidad de la manta.

Preguntas frecuentes

¿Son reutilizables estas mantas?

Sí. Las mantas para enfermos están diseñadas para que tengan una larga duración y para que sean fácilmente lavables por lo que su uso repetido es factible. A pesar de ello, hay que estar atento a signos de desgaste para valorar hasta cuándo pueden hacerse servir. La durabilidad, su frecuencia de uso y su reutilización dependerá de

  • tipo de manta
  • materiales con los que esté hecha
  • fabricante
  • el cuidado que se haya prestado a la manta en cuanto a limpieza

¿Sirven para cualquier tipo de paciente?

Las mantas deslizantes pueden servir en la mayoría de los casos siempre y cuando tengamos en cuenta algunos factores que deben valorarse como, por ejemplo

Peso del paciente: Algunas mantas tienen indicaciones máximas de peso. Revisa siempre las indicaciones del fabricante. En caso de pacientes con sobrepeso elige mantas de uso bariátrico.

Además de las características de la manta también debe valorarse si su uso es válido para el paciente. Es decir, en la mayoría de los casos las sábanas deslizantes para personas mayores, enfermos o personas con problemas de movilidad son apropiadas sin embargo su uso no siempre está recomendado. Dependerá de

  • Condiciones específicas de cada paciente
  • Experiencia y conocimiento del cuidador en realizar la transferencia con mantas deslizantes.

¿Pueden usarlas los cuidadores sin ayuda?

Que el cuidador pueda usar la manta deslizante sin ayudad dependerá de varios factores:

  • La capacidad física del cuidador.
  • El grado de conocimiento que tenga el cuidador con respecto a la técnica y la experiencia que tenga realizándola.
  • Las características del paciente en cuanto a peso, movilidad, necesidades específicas.
  • Las características de la manta. Existen mantas deslizantes diseñadas para ser utilizadas únicamente por una persona mientras que otras requieren de un trabajo en equipo.

Alternativas y productos relacionados

Además de las mantas deslizantes hay otras opciones que pueden ayudar a realizar la transferencia del paciente de un lugar a otro.

Estas alternativas son

  • Sábanas deslizantes: Sábanas de transferencia con superficie deslizante para facilitar el cambio del paciente en la cama.
  • Cojines deslizantes: Del mismo modo que las sábanas o mantas deslizantes los cojines están hechos de materiales con propiedades deslizantes que ayudan en la transferencia del paciente.
  • Dispositivos de transferencia: Tablas de transferencia, elevadores de paciente, grúas de techo, discos giratorios, etc.. existen diferentes dispositivos que pueden resultar más seguros y efectivos, en comparación con las mantas, a la hora de realizar la transferencia.
  • Camas con elevación y rotación para facilitar la transferencia del paciente y para las que no es necesario el uso de mantas deslizantes.

Discos giratorios

Los discos de transferencia o discos giratorios son dispositivos que ayudan a transferir el paciente de un lugar a otro. Tienen una superficie deslizante en la parte superior que facilita el cambio del paciente de, por ejemplo, la cama a la silla. Su funcionamiento es simple. El cuidador ayuda al paciente a colocarse sobre el disco y realizando las maniobras apropiadas, ayuda al paciente a girar hacia el otro lugar.

Grúas y arneses

Las grúas para mover pacientes (manuales o eléctricas) son dispositivos que permiten mover al paciente de un lugar a otro.  Suelen estar montadas en el techo y, con un brazo articulado mueven al paciente de un lugar a otro. El paciente, está sujeto con un arnés de transferencia que garantiza la seguridad del paciente.

Camas articuladas

Las camas articuladas son un elemento indispensable en el cuidado de pacientes con movilidad reducida o que deben permanecer largas temporadas en cama.

Estas camas diseñadas específicamente para facilitar el cuidado del enfermo tienen una serie de características que proporcionan comodidad al paciente. Las principales características son

  • Secciones ajustables: Permiten ajustar diferentes zonas de la cama para adecuar la cama a la postura que elija el paciente de manera que pueden moverse independientemente secciones de cabeza, torso y piernas.
  • Controles eléctricos o manuales: Los ajustes pueden realizarse mediante un panel de control que permite ajustar los parámetros de manera sencilla.
  • Barandillas laterales: La mayoría de las camas articuladas están equipadas con barandillas laterales que pueden subirse o bajarse según necesidad y que proporcionan seguridad al paciente evitando que pueda caerse de la cama.
  • Altura ajustable: La altura también puede ser ajustada según se necesite lo que resulta muy práctico a la hora de mover al paciente de un lugar a otro permitiendo ajustar la altura a la medida del lugar al que debe ir.
  • Accesorios adicionales: Muchas camas articuladas vienen con accesorios que facilitan el bienestar del paciente como por ejemplo colchones especiales para la prevención de úlceras por presión o sistemas de elevación que facilitan que el paciente pueda ponerse de pie. Un accesorio habitual son los ganchos para la administración de fármacos vía intravenosa.
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