banda de movilizacion: mover al paciente facilmente

Técnicas de movilización de pacientes: guía completa

¿Qué son las técnicas de movilización de pacientes?

Reciben el nombre de técnicas de movilización de pacientes todos aquellos procedimientos que utilizan los profesionales de la salud y de la atención sanitaria para movilizar a los pacientes. Estas técnicas son clave a la hora de atender a personas que tienen dificultad a la hora de moverse.

Estas técnicas son las que utilizan en entornos de atención sanitaria como centros hospitalarios o residencias geriátricas.

Se trata de técnicas diseñadas con el objetivo de

  • Prevenir lesiones tanto en el paciente como en el cuidador.
  • Facilitar que el paciente se sienta cómodo cuando tienen que moverlo minimizando cualquier situación que pueda afectar a su dignidad.
  • Facilitar que el paciente sea proactivo: En aquellos casos en los que sea posible este tipo de técnicas se aplicarán de una u otra forma dependiendo del grado de participación del paciente. Siempre se intentará que el paciente participe lo máximo posible con el fin de fomentar su autonomía y autoestima.
  • Mayor seguridad y menor estrés: Este tipo de procedimientos han sido diseñados para maximizar la seguridad del paciente y cuidador durante la movilización. Además, cuando se usan las técnicas apropiadamente se reducen las posibilidades de que ocurran situaciones de estrés físico o emocional tanto para el paciente como para su cuidador.

Tipos de movilizaciones

Las técnicas de movilización pueden clasificarse en función de

  • El grado de participación del paciente, clasificándose en movilizaciones activa o pasivas.
  • Técnicas de movilización activas o con colaboración del paciente.

Técnicas de movilización activas:

Las técnicas de movilización activas son aquellas en las que el paciente participa activamente si bien requiere de cierta ayuda. Algunos ejemplos de técnicas de movilización activas son

  • Transferencia de cama a silla o viceversa: El paciente puede hacerlo por sí mismo, pero puede requerir de una asistencia mínima.
  • Levantarse de la cama: El paciente puede levantarse solo, pero necesita la ayuda de personal o de algún tipo de dispositivo para levantarse por completo.
  • Caminar con ayuda: Cuando el paciente puede caminar, pero necesita de un soporte adicional ya sea una persona que le acompañe o bien muletas, bastones, andador, etc.
  • Ejercicios de estiramiento o fortalecimiento: Cuando el paciente puede realizar determinados ejercicios para favorecer la movilidad o para fortalecer musculatura, pero requiere de la ayuda de terceros para poder realizarlos.

Técnicas de movilización pasivas/ o sin colaboración del paciente:

Cuando el paciente no puede participar de forma activa en los movimientos que debe realizar es entonces cuando el cuidador o personal médico de asistencia lleva a cabo estos movimientos. Algunos ejemplos de técnicas de movilización pasiva son

  • Cambios de posición en la cama: En aquellos casos en los que el paciente lleva tiempo postrado en una cama y es necesario cambiarlo de posición para evitar que aparezcan llagas y problemas de circulación sanguínea. Además de la movilización del paciente es importante hacer los movimientos evitando que la piel del paciente (habitualmente sensible tras llevar tiempo en la cama) sufra fricciones que puedan facilitar o agravar la aparición de úlceras. En este caso dispositivos o sábanas deslizantes pueden resultar de gran ayuda.
  • Elevación y traslado: Son todas aquellas técnicas utilizadas para mover al paciente de un lugar a otro o para elevarlo. En este tipo de situaciones es habitual y recomendable el uso de grúas o elevadores que faciliten estas transferencias de un lugar a otro.
  • Movilización, estiramientos, masajes terapéuticos: Para todos aquellos casos en los que el paciente no puede mover sus extremidades pero requiere de técnicas de movilización pasiva que le ayuden a prevenir la rigidez muscular o a mejorar la circulación sanguínea se utilizan técnicas adaptadas a las condiciones específicas en cada caso.

Todas estas técnicas de movilización pasiva deben realizarse con extremo cuidado para garantizar la comodidad y bienestar del paciente y prevenir lesiones tanto en el paciente como en el cuidador.

Técnicas y protocolos más utilizados

Puente holandés

Esta técnica también conocida como “movilización holandesa” es el método que utilizan las enfermeras para trasladar a los pacientes de un lugar a otro sin levantarlos del todo. Se trata de una técnica que minimiza el riesgo de lesiones y para la que es necesaria dos personas que deben actuar de manera coordinada para trasladar al paciente de un lugar a otro mediante la ayuda de sábanas deslizantes. Esta técnica requiere de algo de colaboración por parte del paciente por lo que no es válida en casos de pacientes inmóviles o con movilidad limitada. Se trata de una técnica adecuada para personas con cierta capacidad de movimiento pero que necesitan apoyo adicional.

Rotación

Se trata de una técnica para cambiar la posición del paciente con la ayuda de sábanas deslizantes que se utilizan para girar al paciente en la cama. Para esta técnica los cuidadores también necesitarán de almohadas o cojines para colocar debajo del cuero del paciente y proporcionar apoyo y comodidad durante el movimiento de rotación. En casos de pacientes con serios problemas de movilidad, además será necesario el uso de dispositivos de elevación que ayuden a levantar el paciente de la cama para que el cuidador pueda hacer la rotación.

En algunos casos la rotación puede estar asistida por colchones especiales que permiten una rotación automatizada.

Traslado en bloque

Se trata de una técnica que facilita el traslado del paciente de un lugar a otro como una unidad completa. El cuerpo del paciente se mantiene en una posición relativamente rígida durante el movimiento dado que se le traslada de un lugar a otro como una unidad. Esta técnica requiere de complementos como sábanas antideslizantes y de dos personas que actúen de manera coordinada al realizar el traslado. La diferencia con respecto al puente holandés es que el traslado en bloque es para personas sin movilidad o con movilidad limitada.

Cambios posturales

Son todos aquellos movimientos que tienen como objetivo un cambio de postura del paciente ya sea rotación en la cama, elevación de la cabeza, de las extremidades inferiores, transferencia de cama a silla de ruedas, cambios de postura en la silla y/o en general cualquier cambio postural que facilite al paciente que pueda moverse mínimamente, cambiar de posición y realizar movimientos simples.

Materiales y dispositivos para la movilización

Grúas:

Se trata de un dispositivo que permite mover al paciente de una superficie a otra de manera segura. La estructura suele ser de materiales resistentes como el acero y mediante sistemas de elevación (hidráulico, eléctrico o manual) ayudan a levantar al paciente (que es sujetado mediante un arnés) hasta la altura necesaria del lugar al que tiene que ser trasladado. La mayoría de las grúas incorporan ruedas giratorias y ruedas con freno que facilitan los movimientos de traslado. Antes de su uso es importante que el cuidador verifique la capacidad de peso máxima y realice los ajustes necesarios para que a nivel ergonómico el traslado del paciente sea lo más cómodo y seguro posible tanto para el paciente como para el cuidador.

Sábanas deslizantes

Se trata de sábanas fabricadas con materiales (nylon, poliéster, polietileno, etc..)que facilitan que el paciente se deslice por la superficie. Suelen incorporar asas para que el cuidador pueda cogerlas fácilmente durante el traslado del paciente. Al reducir la fricción y facilitar el movimiento del paciente, las sábanas deslizantes ayudan a mejorar la seguridad y la comodidad durante el traslado, minimizando el riesgo de lesiones para el paciente y el personal de atención.

Camillas

Las camillas son un dispositivo clave a la hora de facilitar el traslado del paciente. El uso de las camillas garantiza la estabilidad y la seguridad del paciente durante el traslado. La mayoría de las camillas están equipadas una superficie acolchada para una mayor comodidad del paciente, así como con barandillas laterales plegables que se pueden levantar para proporcionar un soporte adicional al paciente. Algunas camillas son además compatibles con otros equipos médicos facilitando así los cuidados del paciente.

Cinturones

Son cinturones que se utilizan durante el movimiento de pacientes con movilidad limitada dado que facilitan la seguridad del paciente durante el traslado de una superficie a asegurando su sujeción.

Otros

Existe una completa gama de accesorios que se utilizan durante la movilización de pacientes como por ejemplo correas de sujeción, sistemas de fijación de cabeza, dispositivos de retención lateral para evitar que el paciente se deslice lateralmente durante el traslado o dispositivos de inmovilización de extremidades, entre otras ayudas.

Información y consejos para realizar movilizaciones

Principios básicos y normas generales

Durante la movilización de un paciente es importante tener en cuenta algunos fundamentales como, por ejemplo:

  • Comunicación con el paciente: Es importante explicarle en todo momento qué se va a hacer y resolver sus dudas u objeciones.
  • Planificación: Antes de realizar la movilización es necesario planificar cómo se va a llevar a cabo. Cuántas personas van a participar, cuál es el estado de salud del paciente, su peso y qué dispositivos se van a necesitar para hacer la movilización de manera segura y lo más cómoda posible para paciente y cuidadores.
  • Precauciones y medidas de seguridad: Además de una correcta planificación es necesario valorar todos aquellos riesgos que pueden acontecer durante el traslado con el fin de prevenirlos. Esto incluye riesgos de caídas y valoración de los movimientos que van a llevarse a cabo con el fin de evitar movimientos bruscos.
  • ¿Cómo actuar ante un paciente no colaborador?: El primer paso es hablar con el paciente, empatizar con él y explicarle cómo se va a llevar a cabo la movilización. Si aún y así no se muestra colaborativo entonces es importante ofrecerle opciones y/o modificar la técnica hasta encontrar una opción que pueda aceptar mejor. Distraer al paciente con otras cosas que puedan resultarle agradables (hablando de algo divertido, bonito, poniéndole música, etc..) también facilitará que desvíe la atención y se relaje. En casos en los que el paciente se muestra agresivo o excesivamente nervioso entonces es necesario pedir ayuda y reevaluar la situación.
  • Minimizar riesgos de lesiones dorsolumbares: Para minimizar al máximo los riesgos de lesiones dorsolumbares es fundamental que la persona que va a llevar a cabo las técnicas de movilización cuente con una formación específica y sepa cómo llevarlas a cabo de manera segura, ergonómica y evitando movimientos repetitivos. Además debe utilizarse el equipo de asistencia y dispositivos adecuados para minimizar el riesgo de lesiones dorsolumbares así como considerar que la distribución del peso del paciente sea uniforme.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las movilizaciones del paciente?

Todas aquellas situaciones en las que es necesario mover al paciente como, por ejemplo

  • De cama a silla y viceversa
  • Giros y cambios de postura en la cama
  • Levantar al paciente para que éste se desplace de un lugar a otro, por ejemplo para acompañarle al baño.
  • Movilizaciones relacionadas con la higiene diaria.

¿Qué tipos de movilizaciones hay?

Las más habituales son

  • Movilizaciones básicas para cambios posturales.
  • Movilizaciones activas asistidas(con colaboración del paciente).
  • Movilizaciones pasivas (sin colaboración del paciente).
  • Movilizaciones con equipos de asistencia: como grúas de traslado, sábanas deslizantes o tablas de transferencia, entre otros dispositivos.
  • Movilizaciones para la rehabilitación.
  • Movilizaciones para actividades de la vida diaria como levantarse de la cama, sentarse, vestir, comer etc..
  • Movilizaciones para el cuidado personal.

¿Qué equipos se utilizan para movilizar pacientes?

Existen equipos diseñados para facilitar las técnicas de movilización. Los más habituales son las grúas de traslado, tablas de transferencia, colchones especiales, sábanas antideslizantes, bastones y/o muletas y cinturones de traslado.

En definitiva, existen diferentes productos que resultan imprescindibles para el día a día de los cuidadores de personas con problemas de movilidad. Para comprender los beneficios de todos estos artículos, debemos pensar en los disgustos que nos ahorramos al hacer uso de ella: tirones, luxaciones, reumatismo… Como poco, nos libraremos del cansancio y de unas buenas agujetas que, con el tiempo, se convertirán en un problema más grave.

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